El grupo de investigación UVaMOX de la ETSIIAA participa en el proyecto Tecnobarricas, una iniciativa que combina inteligencia artificial, tecnología forestal y conocimiento enológico para clasificar la madera según su comportamiento frente al oxígeno y mejorar el control de la crianza del vino.
La innovación tecnológica está transformando incluso algunos de los procesos más tradicionales del sector vitivinícola. Es el caso de las barricas de roble, un elemento clave en la crianza de muchos vinos y cuyo comportamiento influye directamente en su evolución y calidad final.
El proyecto Tecnobarricas, una iniciativa colaborativa en la que también intervienen la Fundación Cesefor, las bodegas Ramón Bilbao y otras entidades del sector forestal y enológico, ha logrado desarrollar un sistema pionero capaz de clasificar las duelas de roble según su tasa de transmisión de oxígeno (OTR), una característica que determina la cantidad de oxígeno que atraviesa la madera durante la crianza. Este parámetro resulta fundamental para comprender cómo evolucionará el vino en barrica y para conseguir procesos de envejecimiento más homogéneos y predecibles.

Inteligencia artificial al servicio de la calidad del vino
La clasificación de la madera se realiza mediante un sistema desarrollado por la Fundación Cesefor que incorpora inteligencia artificial y visión artificial. Un arco equipado con cámaras captura imágenes de las testas de cada duela y un algoritmo analiza su estructura anatómica para predecir su comportamiento frente al oxígeno. En apenas unos segundos, cada pieza de madera queda clasificada en una de tres categorías de permeabilidad: alta, media o baja.
Esta tecnología permite incorporar criterios objetivos y medibles a un proceso que tradicionalmente dependía en gran medida de la experiencia y la observación visual de los maestros toneleros.

UVaMOX, la ciencia detrás de las nuevas barricas
Dentro del proyecto, el papel del grupo UVaMOX resulta esencial. Especializado en la gestión y el control del oxígeno en enología y en la elaboración de vinos, el equipo investigador se encarga de validar científicamente que la clasificación realizada mediante inteligencia artificial se corresponde con el comportamiento real de la madera durante la crianza.
Esta labor permitirá determinar si las barricas clasificadas dentro de una misma categoría presentan una evolución homogénea y ofrecen resultados predecibles en condiciones reales de uso. La generación de este conocimiento científico aporta una base sólida para trasladar la innovación tecnológica a las bodegas con garantías de fiabilidad y eficacia.
De la investigación a las bodegas
El proyecto ya ha alcanzado un hito importante con la fabricación y distribución del primer lote de 48 barricas elaboradas con madera previamente clasificada según su OTR. Estas barricas están siendo utilizadas por distintas bodegas para evaluar su comportamiento durante la crianza de variedades como verdejo, tempranillo y garnacha.
Los resultados permitirán conocer con mayor precisión cómo influye un perfil de oxigenación controlado en las características organolépticas de los vinos y abrirán nuevas posibilidades para optimizar los procesos de envejecimiento.
Investigación aplicada con impacto en el sector
La participación de UVaMOX en este proyecto constituye un ejemplo de investigación aplicada y transferencia de conocimiento al tejido productivo. El trabajo desarrollado por el grupo permite trasladar la experiencia científica acumulada en el ámbito del control del oxígeno a una innovación con potencial para transformar los procesos de crianza del vino y mejorar la valorización de los recursos forestales.
Además de su aplicación en el sector vitivinícola, la tecnología desarrollada podría extenderse en el futuro a otros productos envejecidos en madera, como whisky o brandy, ampliando las posibilidades de esta colaboración entre investigación, industria forestal y sector agroalimentario.