Del laboratorio al campo: la investigación de Jorge Poveda busca reducir fertilizantes y pesticidas con soluciones biológicas

Hongos beneficiosos, microorganismos y hasta excrementos de insectos. La investigación que desarrolla Jorge Poveda en la ETSIIAA explora nuevas herramientas para una agricultura más sostenible, productiva y respetuosa con el medio ambiente.

La agricultura afronta un desafío global: producir más alimentos con menos recursos y reducir al mismo tiempo su impacto ambiental. Desde la ETSIIAA del Campus de Palencia (UVa), el investigador Jorge Poveda trabaja precisamente en esa dirección, desarrollando soluciones biológicas capaces de disminuir la dependencia de fertilizantes y pesticidas químicos.
Miembro del grupo de investigación AGROBIOTECH y profesor del Departamento de Producción Vegetal y Recursos Forestales, su trabajo se centra en el estudio de microorganismos beneficiosos que ayudan a proteger los cultivos y mejorar su productividad de forma natural.
Uno de los organismos con los que trabaja es Trichoderma, un género de hongos conocido por su capacidad para combatir enfermedades vegetales y favorecer el desarrollo de las plantas. Aunque para el público general pueda resultar desconocido, se trata de una de las herramientas biológicas más prometedoras para avanzar hacia modelos agrícolas más sostenibles.

Hongos beneficiosos para los retos de la agricultura del futuro

La investigación de Jorge Poveda busca aprovechar las capacidades naturales de determinados microorganismos para que los cultivos necesiten menos tratamientos químicos.
«Intentamos desarrollar estrategias más sostenibles basadas en microorganismos beneficiosos», explica el investigador, cuya actividad científica se ha centrado en los últimos años en dos grandes líneas: los hongos beneficiosos y el control biológico de plagas y enfermedades agrícolas.
El objetivo es desarrollar alternativas que permitan proteger las plantas, mejorar su crecimiento y aumentar la eficiencia de los sistemas productivos minimizando el impacto ambiental asociado al uso intensivo de insumos químicos.

Una segunda línea de investigación poco habitual: los insectos como fuente de fertilizantes

Entre los proyectos más innovadores del equipo destaca también el estudio de los excrementos de insectos como fertilizantes agrícolas. De hecho, Jorge Poveda ha participado en la elaboración del primer libro internacional dedicado al uso agrícola de estos materiales, analizando especies que van desde cucarachas hasta mariposas.
Actualmente lidera un proyecto nacional que une ambas líneas de investigación: combinar hongos beneficiosos y excrementos de insectos para obtener fertilizantes más eficaces y desarrollar moléculas capaces de aumentar la resistencia natural de las plantas frente a enfermedades.

Ciencia con impacto internacional

La relevancia de estos trabajos ha situado a Jorge Poveda entre los investigadores más reconocidos internacionalmente en su ámbito. La plataforma ScholarGPS lo identifica como una de las principales referencias mundiales en el estudio de Trichoderma y en control biológico de plagas y enfermedades agrícolas.
Más allá de los reconocimientos, su investigación persigue un objetivo muy concreto: contribuir al desarrollo de una agricultura capaz de producir de forma más eficiente, sostenible y alineada con los retos ambientales del futuro.